Si hay un alimento que no puede faltar en la dieta de los más pequeños son las espinacas. Si no te ha funcionado nombrar a Popeye y a su inconmensurable fuerza para convencerle, prueba con estas deliciosas croquetas, ¡a las que no podrán resistirse!
Necesitaremos:
- Una bolsa con 300 gr de espinacas crudas.
- 150 gr de cebolla
- 1 ajo - 50 gr de piñones
- 350 ml de leche.
- 60 gr de harina, unas 6 cucharadas
- Sal, pimienta y nuez moscada
- 2 huevos batidos y pan rallado para rebozar las croquetas.
Picamos la cebolla y el ajo muy finito y los ponemos en una sartén con el fondo cubierto de aceite hasta que queden transparentes. Posteriormente lo salamos al gusto.
Simultáneamente hervimos las espinacas troceadas unos 5 minutos en agua hirviendo, o en una cazuela con solo 3 vasos de agua hasta que vayan reduciéndose de tamaño. Escurrimos bien.
Echamos las espinacas ya cocidas a la sartén con la cebolla y unos minutos después los piñones enteros. Después, añadimos la harina y removemos unos minutos hasta que esté bien mezclado.
Vertemos la leche poco a poco removiendo y espolvoreamos con pimienta y nuez moscada al gusto. Poco a poco se irá endureciendo la masa y cuando parezca que se nos va a pegar a la sartén es señal de que ya está hecha.
Dejamos enfriar para poder manejar mejor la masa. Cogemos la cantidad de una cuchara de la masa, damos forma con la mano y rebozamos en huevo batido primero y en pan rallado después.
Freímos las croquetas en una sartén con aceite caliente y ya las tendremos listas.
Se trata de una receta ideal para la comida o la cena y que gustará a mayores y pequeños. Quizás a estos últimos les produzca un poco de rechazo, a priori, el hecho de que las croquetas sean de espinacas, pero si consigues que les den un primer bocado, ¡no podrán dejar de comerlas!











10 noviembre 2011
Especiales, Recetas